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jueves, 27 de febrero de 2014

Mi ilustradora favorita

N°81, Primavera, Inés-Agi
La dejé para lo último, no sólo porque es la más prolífica sino también porque era, es y seguirá siendo, mi preferida: Agi.
No sé porqué me gustan tanto sus dibujos, mi especialidad es la literatura y no puedo expresarlo en términos técnicos propios de las artes plásticas, pero esos personajes de caritas redondas que parecen hechas con compás, esos trazos sencillos pero no simples, esa ingenuidad que destilan sus creaciones…me fascinaban de niña y me siguen fascinando ahora.
Por suerte pude descifrar su enigma. Tan sólo tres letras que ocupan el lugar de un nombre exótico para nosotros: Magdalena Agnes Lamm. Toda la información que pude conseguir de ella la encontré en una nota de Wikipedia en alemán y en un libro inglés sobre la literatura infantil alemana en el exilio.(Zlata Fuss Phillips, German Children’s and Youth Literature in Exile (1933-1950),Dev Gruyter, Germany, Verlag, 2001) Es por eso que voy a volcar en este artículo los datos obtenidos.
N°120, Invierno, Inés-Agi
Agi nació en Budapest, Hungría, en 1914. Estudió dibujo, pintura, escultura y diseño de modas en la Escuela de Artes Aplicadas de Viena. Después de la anexión de Austria, en 1938, emigró primero a Francia, luego a Bolivia y finalmente a Argentina en donde llegó en 1940. Emigró con ella la famosa pianista Rita Kurzmann-Leuchter, que escribió, en Buenos Aires, varios libros sobre educación musical ilustrados por Agi. También Susi Hochstimm, que era su amiga, emigró por la misma época, pero no pude corroborar si vinieron juntas.
En 1945 ganó el primer premio del Festival Infantil Internacional por las ilustraciones de una versión, en italiano, de La Sirenita de Andersen (Andersen, La Sirenetta, ilustraciones de Agi, Italia, Mondadori).

 (Acabamos de encontrar esta imagen de la versión en italiano que nos confirma lo que se dice más adelante: que la versión en castellano de 1947 de la Editorial Abril es una traducción de esta).

Después de ilustrar durante años en Abril, trabajó con Boris en el CEAL como ilustradora de muchos Cuentos de Polidoro. Fue muy reconocida también por sus artesanías y tapices inspirados en el arte indígena del Noroeste argentino. Realizaba además muñecas de trapo vestidas con ropas típicas indígenas que son muy buscadas por los coleccionistas. Murió en Buenos Aires en 1996. Hay un archivo de toda su producción en una institución de Viena.(Osterreichische Exilbibliothek in Literaturhaus)
N°46, Cucucito, Inés-Agi.
N°27, Los enanitos, Sánchez Puyol-Agi
También escribía cuentos. En 1946 publicó en Abril un cuento escrito e ilustrado por ella: Una aventura entre las flores. Con respecto a su producción en Bolsillitos, basta decir que tengo identificados más de sesenta títulos. Por empezar, todos los de su amiga Susi que, en un reportaje publicado en el libro en inglés mencionado más arriba, la considera la mejor ilustradora de libros infantiles. O sea que es quien le dio forma a Osito, Muñequita y Trapito, pero también a los personajes de las estaciones de Inés, a los negritos Dominguita y Pantaleón a partir de 1955, a personajes clásicos como Hansel y Gretel (Nº22) y Los siete cabritos (Nº39).
N°105, Otoño, Inés-Agi.


También ilustró cuentos de Sánchez Puyol: Los enanitos (Nº27), de Beatriz: La suerte de Hans (Nº533) y los libritos de poemas de Germán Berdiales (Nº172) y Roque Nosetto (Nº168). Su nombre aparece desde los primeros títulos hasta los últimos. Realmente creo que en Argentina no se le dio el reconocimiento que merecía por su hermosa obra.
N°268, Gallito travieso, Roque Nosetto-Agi.
Un trabajo de Agi anterior a los Bolsillitos:
Andersen, La Sirenita, adaptación de Adelia Mar (Estela Pigretti); ilustraciones de Agi, Buenos Aires, Editorial Abril, 15 de enero de 1947.
El hallazgo de este tesoro me aporta dos nuevos datos.
El primero es que, casi sin lugar a error debido a la fecha de edición del libro, estas ilustraciones de Agi son las que ganaron el premio, en 1945 en Italia, por la versión italiana del cuento.
En segundo lugar nos informa que "Adelia Mar" es otro seudónimo de Estela Pigretti ya que el texto es el mismo que el del Diario de mi amiga: La Sirenita (1956), cedido gentilmente por Catalina (ver comentarios)y firmado por Noñé.Las ilustraciones también son las mismas.
Trabajos posteriores de Agi para Los Cuentos de Polidoro del CEAL (1968)

La novia del conejo  

 El ganso de oro, dos cuentos de los hermanos Grimm adaptados por Beatriz Ferro.

 Carta manuscrita de Agi mandada a Nora Hilb, quien gentilmente la compartió con nosotros. Nora comenzó a dedicarse a la ilustración inspirándose en Agi. ¡Mil gracias, Nora!
Los enemigos de los Bolsilltos
Hagamos un paréntesis ente los misterios para hablar de los enemigos de los Bolsillitos. No son los chicos que escribían sus nombres en las tapas o repintaban los dibujos. Ni siquiera son aquellos que los rayaban o recortaban, porque si un niño hace esas cosas con un libro es porque lo lee y le gusta.
En todo caso son los adultos que, queriendo reparar un daño, usan cinta adhesiva transparente. Esa cinta común, para cerrar paquetes, que después de unos años, se pone marrón y deja manchado el sitio en donde estuvo pegada. O los que, para mantener las tapas en su lugar, ponen ganchitos de metal, no en el centro del libro abierto sino en los bordes del libro cerrado, provocando que no se pueda abrir bien y que se rompa.
El tiempo es un enemigo, como para todo libro, porque deja manchas de humedad. Pero los principales enemigos de los Bolsillitos son los ganchitos de metal.
Los libros están formados con cuatro pliegos de papel doblados al medio e unidos por un solo ganchito de metal. Con el paso de los años, los ganchitos comienzan a oxidarse, primero manchan las páginas, sobre todo las centrales, y, al final, terminan incrustándose en el papel y perforando todas las hojas.
Lo primero que hago al comprar un Bolsillito es cambiar el ganchito oxidado por uno nuevo para que el daño, en el caso que ya esté, no siga avanzando. Y, para reparar los que tienen las tapas rotas, ahora hay cintas especiales que no se deterioran con el tiempo. Lo que no hago es borrar el nombre de su antiguo dueño o lo que está escrito en los juegos de la contratapa, porque fueron hechos por niños y las obras de los niños deben respetarse.
Para preservarlos del sol y de la humedad, lo mejor es guardarlos en una caja, sin olvidarse de ellos. De vez en cuando los saco para leérselos a mis nietos o a los chicos que vienen a mi biblioteca.
Es muy triste el destino de un libro que nadie lee.

4 comentarios:

  1. Hola Susana! Es una alegría recorrer las entradas de este blog tan completo sobre Bolsillitos! Comparto lo prometido respecto de Agi: ella ilustró un sólo "Diario de mi amiga" que era otra de las colecciones infantiles de Abril. Ese diario se llamó "El diario de mi amiga Sirenita" (es el Nº 37). No sé si las ilustraciones corresponden a las del premio que ganó pero, puede ser...
    En este link se puede acceder al librito para descargarlo (y al de todos los diarios que logré encontrar). http://mimamamemima2009.blogspot.com.ar/2010/07/diarios-de-mi-amiga.html
    Gracias por compartir tan buen material y tanto trabajo de investigación!!! Saludos de Cata.

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    Respuestas
    1. Gracias a vos por permitirnos disfrutar más trabajos de Agi.

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  2. Hola Susana! acá pasé a PDF las imágenes que me mandaste de La Sirenita (1947) y las subí a Div Share:
    http://www.divshare.com/download/25297951-72d
    Abrazo de Cata.

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